
Piensa en tus hijos.. Solo tus propias limitaciones te evitan darles lo que les haga felices. Falta de dinero, o falta de control sobre las cosas son las principales limitantes para cumplir sus deseos. Imagina un padre con poder ilimitado, creador de mundos y guía de universos.. ¿Qué restricción tendría para satisfacer tus más grandes deseos? En verdad, ¡no hay límite para lo que puedas desear!.. Debes creerlo y no temas... ¡Pide que el Universo está allí para atenderte!
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan
(Mat 7:8-11)
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